Proyecto Voluntariado "Filmarte"


Es una propuesta de cine-debate, en la que se han seleccionado películas que serán trabajadas en escuelas y espacios no formales del campo educativo. Este dispositivo busca la interpelación y puesta en tensión de saberes tanto universitarios como los de aquellos otros actores que conforman la comunidad educativa formal (inicial, primaria, terciaria y universitaria) y no formal (ludotecas municipales y asociaciones civiles).

1 de diciembre de 2010

Trabajo Carla Girod

Sobre encuentros y desencuentros

Este escrito trata de un primer y único encuentro que tuve como voluntaria con una institución municipal. Es un punto de partida, un comienzo arduo, un final irreverente.
Existe aquí un desafío: Elaborar los imposibles de otros encuentros posibles, desafiar las resistencias, ponerlas a trabajar. Es por eso que estará plasmado de primeras impresiones, primeros hilos.
El trabajo escapa a la exhaustividad y deviene en un intento de situar preguntas, recortar posibles analizadores. Entonces situar, recortar, ubicar puntos en un territorio que se muestra complejo y difícil de desandar.

Intentos
La institución es un CTR municipal, nuestro contacto previo fueron los ludotecarios, quienes se habían interesado por el proyecto de voluntariado. Con ellos pautamos la fecha para una primera reunión.
Cuando llegamos al CTR, nos encontramos con una pregunta: Quiénes éramos y que veníamos hacer. Las palabras fueron provenientes de una coordinadora que desconocía no sólo el proyecto sino también la reunión que se había acordado. La ludotecaria afirma que “olvidó” comentarle. El pasillo obró de escenario a una conversación en donde no faltó el malestar de tener que rendir cuentas al Otro para lograr su aprobación, su permiso. Luego una espera, no recuerdo si larga pero sentida como tal, situada en el borde de la puerta, en el límite institucional en donde algo entra y algo se va.
La reunión se realiza entre coordinadores, ludotecarios y voluntarias. Intentamos contextualizar el proyecto, comentar de qué se trata el voluntariado. (Resulta gracioso escucharme, apelando al nombre de la Cátedra, de la Titular, de la Facultad… en un intento de convocar garantes)
Los ludotecarios comentaron lo que estaban haciendo con los grupos, se trata de un interesante proceso en donde los niños produjeron historias y se sacaron fotos poniéndole el cuerpo a estas narraciones. El objetivo es la realización de una secuencia de esas imágenes, transformándolas en un video. Plantean su interés de que los niños puedan ver ese video luego, utilizando la técnica de “avanzar y retroceder”.
Pregunto por qué habían pensado en esta técnica, ellos dicen “queremos que vean los detalles, que se vean bien”. La coordinadora, psicóloga, agrega que sería interesante que ese retroceder o avanzar dispare nuevas historias. Intento intervenir, diciendo que como voluntarias, podríamos acompañar o sumarnos a ese proceso y pensarlo juntos, dicho comentario es respondido con silencio.
La ludotecaria plantea su interés acerca de que los niños vean una película después de la actividad con los videos. La conversación comienza a girar en torno a los films posibles. Luego de charlar sobre algunas, acordamos que lo podríamos pensar en función de lo que surja en la primera actividad.
El interés comienza a dirigirse hacia el soporte tecnológico que posee el voluntariado, uno por uno, nombramos lo que “tenemos”. Tenemos cañón, tenemos notebook, tenemos DVD, tenemos… ellos se entusiasman, piensan que podrían “usarlo” también a fin de año, para la fiesta de cierre. Digo que es una posibilidad.
Las preguntas por el soporte tecnológico, es decir, por las herramientas que hacen posible la actividad, obturan las preguntas por el barrio en el que se emplaza el CTR, por el grupo, es decir, el por qué de esa actividad que “vamos a realizar”. La información se mide a cuenta gotas, las respuestas son el silencio, las miradas (entre ellos), los cambios de tema. Siento que represento algo hostil, algo ajeno, algo que genera desconfianza.
Cuando pienso y señalo “que interesante que los chicos puedan ver esas producciones”, intento volver sobre ese punto, desarmarlo un poco más… ellos agregan “te estamos diciendo lo que estamos haciendo”. ¿Qué significa esto? Hacer, la palabra circula, se repite, se congela. Sus dichos cierra la posibilidad de la repregunta, al modo de un reproche: ¿Acaso no estas entendiendo bien?
Me sumerjo en un ritmo acelerado y caigo en una encrucijada, acepto la fecha que proponen para realizar la actividad, acepto continuar con más actividades… sabiendo que los tiempos del pensar y del análisis son otros, no puedo evitar ese lugar de tener que agradar, de lograr su aceptación y confianza.
Toman nuestros correos electrónicos y comentan que nos enviarán los videos. “Para que los veamos antes”.
Entonces nos vamos, iniciamos “la retirada” acompañadas por el ludotecario quien dice que pronto me llamará. Se escucha cerrar la puerta con llave.
Al salir, respiro, y, al hacerlo, me encuentro aliviada.

Sobre la Institución
¿Sobre qué se trató ese desconocimiento por parte de la coordinadora tanto del proyecto de voluntariado como así también de la reunión? ¿Por qué el olvido de la ludotecaria? ¿Por qué ese malestar apremiante?
¿Qué trasfondo institucional acontecía en este primer encuentro?
Los CTR se encuentran en un momento de intensa reorganización. Esto quiere decir que el CTR, en tanto es institución, pone de manifiesto un campo de lucha y poder, de puja constante entre discursos (por que habitan múltiples discursos, el político, el pedagógico, el técnico, el psicológico, el comunitario, etc) donde lo instituido y lo instituyente se mueve en el vértigo incesante, instalando así cambios profundos y estructurales en la institución.
Resalto este carácter de “vertiginoso”, movimientos veloces pero a la vez lentos, porque todo proceso lleva consigo su tiempo. En el momento en que se estaba arreglando un encuentro para ejecutar el dispositivo de cine-debate en algún espacio de esa institución, se gestaban cambios en los modos de organización, en los lineamientos teóricos y metodológicos, en las responsabilidades de los sujetos.
Resulta interesante hacer hincapié en cómo los trabajadores que se encuentran en estos territorios son afectados por dichos cambios institucionales, ya que se ven en la necesidad de repensar su lugar, rehacer alianzas, incorporar esos lineamientos, responder a nuevos coordinadores (Con lo que esto implica). Digo esto también para pensar que la situación hace más sensible la posibilidad de que lo externo a la institución represente algo hostil o amenazante, en este juego donde se instala la lucha por preservarse.
Dicho panorama institucional puede ayudar a pensar aquel desconocimiento que tenía la coordinadora tanto de la reunión que los ludotecarios de ese CTR habían pautado como así también del dispositivo que les había interesado aplicar. Quizá también oriente a pensar el olvido de la ludotecaria.
El dispositivo posee la siguiente virtud, puede aplicarse o intervenir en las demandas de múltiples formas, resta pensar que, a la luz de la situación institucional que se respiraba, hubiese sido interesante la posibilidad de aplicarlo a nivel equipo, que oficie de encuentro para estos trabajadores, que posibilite un plus de sentido al reflexionar sobre las actividades pautadas.
Al finalizar este primer encuentro, se organizó una nueva fecha para encontrarnos. Esta se suspendió por motivos de paros, que siguen aconteciendo de manera reiterada hasta la actualidad. No se volvió a encontrar una nueva fecha.
Los paros, que por supuesto hacen que sean muy difíciles las planificaciones, visibilizan otro aspecto de la situación institucional, revelando su aspecto irregular. Estos son realizados por los ludotecarios en un intento de que sus derechos laborales sean reconocidos por el Estado Municipal.
Las protestas, o “Ludotestas” como más tarde se nombraron, ponen de manifiesto que allí no solo se vive un proceso de reorganización complejo, sino también que en sus adentros, algo explota, algo se rebalsa al exterior de esa institución, y no son más que las paradojas del discurso político.
Digo paradojas porque por un lado delinean como fundamento de su accionar político cuestiones como por ejemplo: “La planificación de los espacios socioeducativos de los CTR está enmarcada, teóricamente, en la Pedagogía Social, (…) La actividad pedagógica hay que pensarla siempre inmersa en el trabajo interdisciplinar como modo de alcanzar la promoción cultural y social de los sujetos, visualizando a los mismos como actores educativos, portadores de derechos, lo que establece una relación entre Educación Social y ciudadanía, entendiendo al ciudadano como protagonista actor de una comunidad política.” El Estado Municipal reclama la producción de sujetos activos portadores de derechos que luego, terminan por violar o censurar.
Traigo estas cuestiones, que quizá son políticas, pero justamente lo hago porque al fin de cuentas, un CTR es una institución política, entre otras cosas.

“Te estamos diciendo lo que estamos haciendo”
¿De qué se trata este hacer? Hacia allí vamos.
Ese hacer que proponían iba ligado a un ritmo acelerado del que me fue muy difícil no quedar pegada. Porque de lo que se trataba, era de comenzar a pensar por qué se hacía lo que hacía. ¿Acaso estos niños se ven impedidos de ficcionar? ¿Para qué inventar estas historias? ¿Por qué ponerles el cuerpo?
“Te estamos diciendo lo que estamos haciendo”, responden. Allí hay un punto. No hay más palabras. Es como si las palabras estuvieran demás, como si serían una perdida de tiempo. Hay preguntas que no tienen respuestas, y esas justamente es la que nos lleva a nuevas preguntas. Preguntarse no es sencillo, se trata de una postura, en donde se asume que algo no se sabe, que algo se escapa. Pero aquí la posibilidad de la repregunta se obtura, se clausura.
Reelaborando este primer encuentro en el tiempo del seminario, se considera la posibilidad de cortar algo de este puro hacer, intervenir de tal manera que advenga un espacio para producir esas preguntas.
Se trataba de lograr una pausa que instalara el interrogante ¿Por qué cine debate aquí, con este grupo? La ejecución del dispositivo implica un tiempo de preparación, de apertura de los sujetos participantes, de implicación en la tarea. Solo así hay sujetos activos, visibilizados a través de su mirada, de su voz, sus pensamientos, sus palabras.
Preparar ese espacio es condición fundamental para que haya cine-debate tal como lo fue pensado en el proyecto. Sin esto no hay experiencia posible, o lo que acontezca serán ensayos, acercamientos, intentos.
Luego de esta experiencia, o un intento de experiencia, se podría decir que la construcción del espacio es lo que quedó a medio camino. Las intervenciones pensadas no pudieron ejecutarse, por lo tanto no fueron intervenciones, no pudieron ser sancionadas como tal.
La aplicación del dispositivo es una difícil tarea, donde muchas veces se camina en la cornisa, en la fina línea desde donde se puede caer al trivial “pase de película” o, como en este caso, en el mero “aporte material”. Es cierto que el soporte tecnológico es eso, soporte, habilita la experiencia, el problema es cuando solo se trata de eso, de “alquilar”tecnología.
El desafío era apuntar a generar una intervención de manera tal que se genere un movimiento, un pasaje que vaya del sentido coagulado a la producción de más y nuevos sentidos. Ir más allá del cañón, del film, de la pantalla.
Producir un espacio que acoja a cada uno de los participantes, y que, en ese pasar de las imágenes, en los intersticios de ese pasar, sean ellos los que se muevan.
Porque el cine es eso, imagen, movimiento…

Algunas reflexiones sobre el Voluntariado
El proyecto de voluntariado fue aprobado en el año 2009, año en el que fui ayudante de cátedra de Psicología educativa II. Es así como tomo conocimiento de dicho proyecto, al que me comprometo a participar como voluntaria.
El comienzo de la experiencia como voluntaria, a principios de 2010, coincidió con un “profundo proceso personal”, marcado no solo por lo que implica “recibirse” sino también por el retorno a mi pueblo de origen. Digo esto porque sin duda la situación impregnó mis primeros pasos en el proyecto, teniendo que sobrellevar la tarea de acomodar esa “vuelta” con los viajes a Rosario… entenderla, muchas veces padecerla (en términos de duelo) para luego incorporarla.
A pesar de las dificultades netamente personales narradas en el párrafo anterior, fue mi deseo continuar sosteniendo mi participación como voluntaria, apostando al aprendizaje y a la experiencia.
El “seminario de los viernes”, significó para mí un espacio de formación. También fue el lugar donde yo pude transitar y vivir experiencias de cine-debate y capitalizarlas. Es interesante pensar cómo el mismo dispositivo de cine-debate es el que permitió que acontezca esa instancia de “formación” (o transmisión, por qué no), y esto es posible en tanto es dispositivo que inaugura un espacio nuevo, diferente.
Los documentales y los films propuestos, acompañados de un debate, provocaron intensas movilizaciones. En lo personal se produjo un encuentro nuevo con el cine, distinto, carente de ingenuidad. No es que desconociera al cine como manifestación estética y artística, pero repensando posiciones pasadas, me parece que ese acercamiento se pareció siempre al de espectadora de esas imágenes, y este no es más que un lugar pasivo que poco se diferencia con el de consumidora.
Entonces, reencuentro con el cine desde otro ángulo, o debería decir desde un reposicionamiento. Descubrimiento del cine como puerta de acceso a mundos posibles, caminos posibles, soluciones posibles. Hallazgo del cine como recurso altamente potencial, habilitante al pensamiento, a los cambios, al movimiento. ¿Podría nombrar este reencuentro como plus de sentido? ¿Por qué no?
Más allá de los interrogantes, podría intentar pensar y decir por qué mi deseo continuó puesto aquí, es decir, ser voluntaria a pesar de la situación que debía elaborar. Creo que tiene que ver con la donación que encuentro en estas experiencias que la cátedra me permitió transitar, donación que se parece al mensaje de una praxis: El quehacer del psicólogo, es ante todo, invención. Inventar con otros, a partir de otros, inserto en los escenarios. Se trata de poner a trabajar los recursos, descubrir nuevos.
No puedo finalizar este pequeño escrito sin antes resaltar un aspecto que considero de valor capital. El proyecto de voluntariado Filmarte entra de lleno en los interrogantes que la época despierta, se inmiscuye en ellos, los rodea, les da una vuelta. Sobre todo si de lo que se trata es de pensar qué lugar ocupa la cultura de lo visual hoy en día.
Retomando a Inés Dussel en su artículo ¿Qué significa educar la mirada hoy?, pensar la imagen, la imaginación visual, preguntarnos cómo se entiende una imagen, por el tipo de conocimiento que produce, es empezar a establecer nexos o articulaciones entre lo visual y la educación. Traigo a esto a colación de que pienso que los planteos de este proyecto es un intento de bordear o ensayar respuestas posibles.
En el artículo citado, Dousel convoca a todos en esta tarea, pues considera que no existen certezas, sino exploración de lo que, desde la imagen, interpela. “No estoy segura que podamos dilucidar de igual manera lo que se produce frente a la multiplicación de las reproducciones, a los quiebres en la representación, a la transformación del carácter de la imagen… Por eso, creemos que se trata de ponerse a pensar y a trabajar sobre estas cuestiones. Hay que admitir que sobre eso, todos nosotros, académicos, docentes, legisladores, productores, consumidores, tenemos más interrogantes que certezas; y que no estaría de más establecer puentes que conecten estos campos de producción del pensamiento y de la emoción, y los pongan en diálogo, para pensar juntos sobre esta “imaginación lastimada” y sobre sus consecuencias pedagógicas, éticas y políticas.”
Entonces, está abierto el camino hacia la producción de sentido.

Ps. Carla Girod







Bibliografía
Badiú, A El cine como experimentación filosófica. En: Pensar El cine. Imagen, ética y filosofía.
Baricco, A. “Respirar con las branquias del Google”. En: Los bárbaros. Ensayo sobre la mutación. Anagrama. Barcelona 2008.
Bleichmar, Silvia: LA subjetividad en riesgo. Buenos Aires. Paidós. 2005
Doussel, Inés. Articulo: ¿Qué significa educar la mirada hoy? http://tramas.flacso.org.ar/articulos/que-significa-educar-la-mirada-hoy
Escrito sobre “Género Documental”. Archivos compartidos en: www.sgeneral.unr.edu.ar
Escritos de Ps. Mónica Castaño y Víctor Adaro sobre la ludoteca municipal a su cargo.
Capítulo 1: Lo opàco de educar. En libro: Maestr@s del siglo XXI. Editorial Homo Sapiens, 2010
Material Informativo para planificación en CTR. Dirección General de Infancias y Familias. Secretaría de Promoción social. Municipalidad de Rosario
Rossi, MJ. El cine como texto. Bs As. Topía 2007

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